viernes, 2 de noviembre de 2007

Profilaxis



El principal objetivo será la destrucción de los piojos pedículus capitis (de la cabeza) pero fundamentalmente de los pedículus vestimentae (de la ropa). La primera medida será aislar al enfermo y proceder a su desparasitación de sus vestidos, ropa de la cama y vivienda, precaución que se extenderá a todas las personas que hayan tenido contacto con él o del entorno. Las ropas se harán hervir durante varios minutos, o en autoclave, o se fumigarán con insecticidas específicos contra estos parásitos.

En épocas de epidemia se procedía a despiojamientos colectivos de la población. Un enfermo despiojado es inofensivo; la sangre del paciente es contagiosa pero no la orina y el esputo.

La Inmunoprofilaxis se lleva a cabo con el empleo de vacunas con gérmenes muertos o atenuados. Antiguamente se utilizaban tres tipos de vacunas, las de Weigl, Cox y Castañeda.